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Movimiento es Presencia y Ausencia por Victoria Spradling

Escrito por Mali Shop 03 Sep 2019
Movimiento es Presencia y Ausencia por Victoria Spradling
Acuariana
Nacida en Luna creciente
Astróloga de consciencia
Health coach de vocación
Instructora de Yoga de sanación
Enfocada en Yin y lo Femenino 🌸
 
Qué es para ti el movimiento? 
Para mí movimiento es apertura, fluidez y liberación. Es permitir que mi cuerpo se exprese como él quiera, sin impedir absolutamente nada, dándole el espacio necesario para que me hable.
Para mi movimiento es presencia y ausencia también, es moverse pero al mismo tiempo parar.
 
Cómo se manifiesta en tu vida? 
Soy una mujer en movimiento. Me muevo todo el día, hago mucho ejercicio y también viajo mucho... por lo tanto podría decir que estoy siempre en movimiento... ¿pero te digo qué? a veces tengo que reflexionar parar y respirar profundo antes de seguir mi movimiento... porque movimiento también es estar presente y consciente, es dejarme fluir con lo que mi cuerpo quiere,  no mente... Y ahí esta un gran aprendizaje en mi vida: entender que el movimiento va más allá que la velocidad... somos tantos yendo tan rápido a ningún lugar, por lo tanto no es velocidad, es dirección lo que importa! 
Tenemos que honrar ese movimiento que nos mantiene vivos, pero equilibrarlo con la quietud y tranquilidad del aquí y ahora. 
Creo que  el gran problema de la sociedad hoy en día es "el hacer", olvidándonos de lo esencial, y algo que trabajo en todos mis talleres y clases es sobre la energía femenina y cómo es de suma importancia desarollarla ( en hombres y mujeres) para estar en armonía contigo y el entorno. Estamos en un planeta de polaridades, yin y Yang, fem y masc, agua y fuego... necesitamos equilibrar.

El imperativo de la sociedad moderna es: haz y haz ahora, llena tu tiempo, llénate de cosas, completa, mantente ocupado, muévete, activate, no tengas espacios vacíos. Todo esto hace que nos aferremos a la energía yang (masculina) y no dejemos espacios para la calma y tranquilidad. No se trata de que yang es estar ocupado, y yin es no hacer nada, o el hecho de que si quieres ser más femenina tienes que dejar de trabajar y estar calma… ¡no! , es aprender a dejar espacios vacíos en nuestra vida. Estamos en el tiempo de las “superwomen” mujeres que lo hacen TODO, completas, ocupadas, pero que, sin embargo, se van quedando encerradas en su “hacer”, Y ¿saben qué? debemos parar de angustiarnos por los espacios vacíos en nuestra cotidianidad, porque como mujeres, estamos diseñadas para ser pacientes y vivir en la incertidumbre. Vinimos a engendrar 9 meses, a esperar nuestro ciclo 3 semanas, biológicamente somos abiertas y nuestro útero está preparado para engendrar un ser, por lo tanto... somos seres pacientes y a la vez abiertos por naturaleza. 

Nosotras las mujeres le tenemos miedo a esa apertura, por lo que estamos siempre ocupadas y en movimiento,  y nos olvidamos que tenemos una apertura inherente a nuestra condición femenina, la que sufrirá mucho si no se le da el espacio para que se exprese.

El espacio abierto invita, es sumamente atractivo, pero vivimos en una sociedad donde estar ocupados es sinónimo de éxito y no dejamos espacios vacíos, y si nos hay espacios, no hay manera de recibir nada porque no cabe. Si no hay espacio, y no está la apertura para que alguien o algo entre es muy difícil que esto ocurra. Es simple, pero como sociedad nos cuesta entender.  

Debemos “dejar espacio para la imaginación”.

Muchas veces sucede que llenamos ese espacio en nuestro cuerpo con comida, compras, vicios, trabajo o relaciones tóxicas. Esto sucede porque no somos capaces de integrarlo en nosotras, de darnos cuenta de que somos seres abiertos y que tenemos que crear espacio en nuestra vida.

Entonces… ¿Cómo podemos reconciliarnos con nuestra apertura femenina y con el movimiento más consciente?

Reconciliarnos con nuestra apertura es empezar a preguntarnos en lo más profundo de nuestro ser si realmente tenemos ganas de hacer eso que debemos realizar. Olvidamos preguntamos por las ganas que tenemos de realizar las cosas, porque ahora todo es un MUST. Darnos el espacio para preguntarnos es estar cerca de la feminidad y apertura, porque, de esta forma, abrimos a una gama de posibilidades que antes se encontraban totalmente taponadas por la lista de miles de cosas por hacer. Es agregar un poco de pausa, calma y espera a nuestra vida.

Reconciliarnos con esta apertura, no solo ayuda a que distribuyamos de mejor forma el tiempo real, sino que podemos realizar una mejor distribución de nuestros propios tiempos, de los tiempos de nuestro cuerpo, de nuestros ciclos, de nuestros propios momentos. Y hablemos de momentos, porque el tiempo es muy abstracto y es muy difícil de agarrarlo, uno lo nombra y ya se esfumó, mientras que la noción de momento le da un marco a esa apertura.  Los momentos tienen un principio y un final. Uno puede tener momentos de ocio, de relajo, de apertura, satisfacción, momento de reflexión, para pensar, para ir a caminar, para trabajar, compartir, momentos contigo, momentos para estar en pareja o acompañado, momento para escribir, momento para leer.

Viviendo más los momentos y no el movimiento, le estamos dando espacio a que nuestra feminidad se exprese y al mismo tiempo fluyamos.

Reconciliar con esa apertura física y mental inherente que tenemos nosotras las mujeres ayuda a reconciliarnos con nuestro lado femenino, con nuestra vida, con nuestros momentos, con nuestro cuerpo.

 La energía femenina tiene que ver con esto, con atrevernos a estar abiertas y dejar espacio en nuestra vida para fluir con esta apertura y estar abiertas a sentir, a percibir y bueno… a lo que más nos cuesta: RECIBIR.

 
En qué ha cambiado tu vida? 
El movimiento es parte de mi vida, soy fuego en elemento por lo tanto lo llevo impregnado en mí... pero mi gran misión ha sido justo al revés, bajarlo y calmarlo... traer más agua a mi vida. Pasar del movimiento a la calma, de la energía masculina a la femenina. Está bien moverse, pero tenemos que aprender a hacerla con sentido. Acá en mi talleres y clases siempre explico algo que nos enseñaron en el colegio: "las energías se atraen o repelen" y así es: movimiento es igual a fuego, calma es igual a agua... si estamos todo el día en nuestro fuego, necesitamos atraer agua desde afuera, y nosotros hacerlo consciente para practicarlo... para encontrar un verdadero equilibrio. Pongo un ejemplo: Yo de por sí corro todo el día (fuego), pero para calmarme y balancear mi agua, hago yoga y meditación (YIN) y así me siento mejor.
Vibrar en tanto  movimiento constante me ha hecho cambiar profundamente, conectándome con un entendimiento que cambió mi vida: pasar de HACER a SER, de CANTIDAD a CALIDAD.
 
El movimiento ha cambiado mi vida en ser más consciente, en bajarme muchas veces de ese movimiento sin sentido, y empezar a entender que la rapidez y fuego puede ser muy peligrosa en muchas ocaciones si no está bien balanceada.

Cómo empezó todo? 
Todo empezó en mi nacimiento. Nací de 5 meses y medio, tengo a mi Marte en Leo en casa 12 tocando 1, por lo tanto soy acelerada por esencia, busco el movimiento que me hace sentir viva. Desde chica que el HACER y HACER  ha sido parte de mi vida, y hoy día a día estoy priorizando el SER, la calidad ante la cantidad. 
 
Que te hizo tomar la decisión de partir?
Partí fuera de Chile a los 18 años por primera vez... a vivir a Australia y Bali... ahi partió todo. Una eterna búsqueda de mí, de mi movimiento, de mi ser.

Qué es la libertad para ti? 
Para mí la libertad es todo. Soy acuariana de aire y vibro en ese concepto de no amarre y espontaneidad. En el momento que me siento atrapada y sin libertad, se me despierta mi fuego, mi movimiento que quiero arrancar, y me desvalanceo completamente. 
Gracias a la vida, he podido vibrar siempre en mi esencia libre, y tengo una vida donde mis horarios, creencias, destinos y decisiones están marcados completamente por mi libre albedrío... y esto siento que lo he podido desarrollar solo por el hecho de que he trabajado mi agua, calma y aceptación. Viviendo el proceso paso a paso, sin acelerar. Siendo 100% presente del aquí y ahora, de lo que me hace bien y de lo que realmente quiero. 
 
Esta para ti el movimiento vinculado a la libertad? 
Sí y no. Cuando el movimiento está conectado con un sentido y propósito que por añadidura trae libertad , sí. 
Cuando es un movimiento de arranque para encontrar esa libertad, no. Se pierde el sentido. 
El movimiento nos regala libertad, pero también la presencia y consciencia nos regala claridad y por ende libertad de elegir de forma más conectada. 

Qué te inspira día a día?
Me inspira la naturaleza, los sentidos, la música, las flores, los colores y olores. Me inspira la playa, las mujeres con las cuales trabajo, mis clientes, mi familia y amigos. 
Me inspira mi fuego, pero a la vez mi agua. Me inspira mi balance y sentirme en armonía con estas dos energías. 

Alguna rutina que te de paz?
Caminar en la playa sin zapatos, bañarme en el mar, estar en la naturaleza, escuchar mantras y música relajante. Hacer Yin yoga y estar presente. 
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